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Autosuficiencia

mi blog está frozen, congelado, estalactita, ¿estalacmita?, on the rocks; más frio que los carajos, digamos.
mi blog fue "flagueado", esto es que algún visitante me denunció con blogger por el contenido del modapunk y blogger me lo anda investigando; desde entonces no puedo "crear nuevas entradas" y así hasta que culmine la investigación (¿?) que asumo quedó e-cajoneada porque ya lleva una cantidad de tiempo por lo menos ridícula.
fue así que mi adorada amiga y novia imaginaria, entre otras cosas, juana (a.k.a. nenet, claro) me invitó a este medio suyo para que lo compartamos, como hacemos con casi todo.
en honor a lo único bueno de todo lo que narré, me presento ante el urbano lector y la grácil lectora como flamante colaboradora de la vida yummy, o como me gusta llamar a mi, la vida ñammy con interiores emociones y agradecimientos (qué linda palabra es "rimbombante"!).

a mi me interesa una sola cosa: todo.
el sábado mi amiga a. me preguntó con cuál de los dos "nerds" que me han hecho entristecer estaba más enojada; y aunque en nombre de 5000 años de historia le contesté con otra pregunta, tengo una conclusión. los dos fueron malos y estúpidos, pero uno fue mucho más malo, y el otro mucho más estúpido.
mi consejo es ninguno pero lo que he hecho es jamás enojarme con dos chicos a la vez, y con el devenir de los eventos no enojarme más con nadie. y con la gente con la que estaba enojada, pues borrón y cuenta nueva.
conocí entonces un nuevo tipo de enojo que es el enojo formal, furiosa y enojadísima puedo estar, por nada y con nadie.
diga si eso no es autosuficiencia. (flagueame ésta)

recuerden que, como hace decir R. Bolaño a su olvidable Felipe Müller, "si al infinito uno añade más infinito, el resultado es infinito. si uno junta lo sublime con lo siniestro, el resultado es siniestro"

marinita

Be my baby

"La vida amanerada", tercer fanzine de Nenet, se puede conseguir gratis en:

Oid Mortales, Av. Corrientes 1145. Local 17.
Duck-ö-Homo Av.Corrientes ¿1650? Galería Apolo. (Entre Paraná y Uruguay)

Y a partir del jueves en:

Liberarte, Corrientes 1555.
Garageland, Av. Sta Fe 1480, subsuelo.

Métodos abreviados de conversación Omega

x: ¿Por qué pedís eso?
n: Estoy leyendo una novela de Hemingway en donde el protagonista constantemente hace cosas elegantes. Asique ahora beberé un daiquiri. Y me acostaré con tres mujeres chinas.
x: ¡!

No podés decir que no

El Tío Pastaflora se suicida en escena

El Tío Pastaflora + Estupendo + Audio Das Poly
Martes 23 de Mayo, 18 hs.
Auditorio de la Universidad Nacional de Quilmes.

Por causa de un auto averiado, Estupendo y Audio Das Poly nunca se presentarían.
Cuando llegamos no teníamos amigos y el jardín de la Universidad nos recordaba el Holocausto.
Werner se había cortado el pelo él solo y tenía algo de barba.

Bajamos a tomar la merienda y el camarero que nos atendió era fan de Turf y Juana La Loca (nada más los primeros discos). Confundió a N con un simpatizante de Turf (en la Feria del Libro se nos tomó como oyentes de Marilyn Manson).
Luego de un set de jazz (que nos aburrió mortalmente pero fue provechoso para debatir a favor de Thelonius Monk), El Tío Pastaflora realiza su presentación. Ésta consistió en aproximadamente 10 minutos de terrorismo escénico en donde el afamado dúo platense, valiéndose de un casiotone y una guitarra eléctrica (la cual el Boui ejecutaba arrodillado) hipnotizó a la concurrencia universitaria con su refinado rock espacial.
Una pantalla proyectaba, una y otra vez, un capítulo de la Pantera Rosa ("A genie in the light").
Werner se disculpa por la ausencia inesperada de los músicos invitados.

Mientras escribíamos esto, N comía chocolates.


Un cuento de Navidad

Por Nenet,
quién piensa que todos deberían ser más como James Bond.

A finales del año 2005, me encontraba empleada para un pequeño (pero sin dudas, emergente) Callcenter ubicado en Corrientes y Florida.
El régimen tirano de mis empleadores había determinado que todos trabajarían el día 24 hasta las doce de la noche, como era el turno habitual durante toda la semana.
A nadie le interesaba sublevarse, todos necesitaban el empleo (y el dinero). En ese momento, no me parecía coherente estar desempleada. Decidí asistir, como lo hacía normalmente (*).
A las doce, salimos de allí luego de seis horas de 200 -o quién sabe cuántas- llamadas de mexicanos y habitantes de Alabama descorteses.
La Avenida estaba desierta. era realmente triste. Sólo habían en ella papeles y silencio.
Mi madre me pasaría a buscar, en auto -claro que el transporte público era casi inexistente aquella noche- para llevarme a la casa de una familia amiga, con la cual pasamos siempre las Navidades. Ellos viven en un country en el Tigre.
"Otra aburrida Navidad en ese maldito lugar" pensaba en el camino.
El hijo mayor -llamado Cristian- de estas personas había sido compañero mío durante el colegio primario en San Isidro. Este chico era sumamente agradable cuando era niño, me refiero a que tenía imaginación. Actuábamos superhéroes, trepábamos árboles, veíamos dibujitos, etc etc; pero conforme a que pasaron los años, él creció -de la manera en la cual no es agradable crecer- para convertirse en un ser deprimido y falto de alegría.
Cuando teníamos 16, comenzó a escuchar nü metal y a vestir completamente de color negro.
Todos lo hacían en ese entonces. "Seguramente se le pasará". Pensé.
Pero cada Navidad o celebración relevante en la cual nos veíamos había menos de qué hablar, menos chistes y menos anécdotas, y finalmente nada que compartir, a pesar de que seguíamos teniendo otras cosas en común.
Conforme a que pasaron los años esta persona también se conectaba más a su computadora, a juegos de estrategia minuciosos que se actualizaban según pasaba el tiempo -todo se vería agravado cuando se desarrolló el concepto de "juegos en red"- por lo cual nuestra comunicación se veía reducida a:

Nenet: "Hola, Cristian."
Cristian: (sin apartar la vista del monitor) "Hola".
Nenet: "Y ahora, tenés que matar a estos tipitos?" (Señala el monitor)
Cristian: "No, esos son mis aliados." (Fin).

En alguna ocasión, entre los 13 y 15 años, una chica -mayor que nosotros- que vivía en la casa vecina, llamada Paz, venía a visitarnos y nos relataba cuentos de terror e historias desastrosas sobre el colegio secundario que nos resultaban geniales. Pero luego Paz se dedicaría a tener miles de novios horribles hasta que un buen día ya no aparecería nuevamente.
La perspectiva para la nochebuena del año 2005 era, entonces, deplorable.
En la casa de Tigre, todos -incluso la rama familiar marplatense, recién arribada para la ocasión- estaban enterados de mi trágica historia laboral.
Iba hacia allí en el auto, con mi madre, observando fuegos artificiales y escuchando The Smiths, en la radio.
Cuando llegamos, todos me recibieron cordialmente mientras yo suspiraba, aterrada, pensando en cuanto odiaba la Navidad.
"Qué bien, pudiste venir".
Exclamó una voz desconocida, y de repente, enfrente mío estaba el Hombre más lindo del Mundo.
Todo era Perfecto y Maravilloso y la Navidad debería celebrarse más veces al año, pensé (*).
El Hombre más lindo del Mundo tendría aproxiomadamente 18 años más que yo y era el hermano de la madre de Cristian.
Mi shock era tal que sólo alcanzé a sonreir y a lamentar (cual una Morrissey femenina) mi aspecto, para mis adentros.
Todos abrieron sus regalos, la situación se volvía absurda.
Mes enté en una mesa alejada, repleta de botellas de champagne, copas y papeles de regalo, a tomar un café - y continuar suspirando-, cuando él se sentó frente mío, prendió un cigarrillo y me preguntó algo que no logro recordar -probablemente era sobre mi trabajo. Luego miró hacia otro lado mientras terminaba su cigarrillo. Minutos después, el que era su hijo se acercó a hablarle.
Sientiéndome como una pres escolar, subí las escaleras con toda la dignidad que me quedaba y me dormí, en el cuarto del hermano menor de Cristian, rodeada por posters de Boca Juniors y ropa de surf.

La semana pasada, en la esquina de Lavalle y Florida, miraba hacia la Nada, cuando desde otra esquina, pude ver a ese Hombre -ya sin vestimentas formales- y sin dudas, el más lindo del Mundo, observando distraído hacia el cielo.
Todo era un "que pasaría si" descomunal.
Cuando se acercaba, interrumpida por la voluntad Divina (*), caminé en la dirección opuesta, bajé las escaleras en la estación de subte y olvidé todo el asunto.



(*)Lo anormal era, cuando me encerraba en el baño durante el Receso y rogaba por mi vida.
(*) Es sólo una expresión exagerada.
(*) Moral. Palabra relacionada con la ética.

Pase por la puerta de la derecha, por favor

www.lavidaamanerada.blogspot.com

No fun

El mundo entero es nuestro parque de diversiones

Desde el omnibus, en el campo, lo agradable es ver los tendidos de instalaciones eléctricas al atardecer.
Dado que la vida no detiene su curso irreferenable e inevitable, he contestado al llamado del Santo Cristo de los caminos, y este fin de semana, más precisamente el sábado 13 de mayo me veré en un omnibus hacia la provincia de Tucumán, con el único fin de ver la performance de Mujercitas Terror y vagar por los ¿montes?; porque la verdad es que no tengo la menor idea de que hay por el lado norte de nuestro país.

Mantengánse en este dial para las próximas noticias, queridos feriantes.



Estereotipos y clichés

the divine comedy dice:
El invierno significa frío, nubes, cardigans & tapados, café en cantidad, discos ingleses.

Todas cosas muy apreciables. Por eso nos gusta el invierno.

Recuerda esa palabra en inglés, ¿"Longing" ?
"To long for something" creo que la traducción sería "anhelar".

La gente como nosotros vive de esa palabra.
La mayor parte del tiempo.


Posted by Nenet, who's fair & happy most of the time.

Me gusta el cine francés

Jean Pierre Léaud tuvo una infancia problemática. Era agresivo y arrogante frente a las cámaras y sin embargo, Truffaut, quien se confesaba sumiso y humilde en su adolescencia, lo declaraba su alter-ego: “Antoine Doinel es todavía el mismo personaje, bastante cerca de mí sin ser yo, bastante cerca de Jean Pierre Léaud sin ser Jean Pierre Léaud. El personaje de ficción Antoine Doinel es, pues, una mezcla de dos personajes reales, François Truffaut y Jean Pierre Léaud".

Truffaut pone en boca de Doinel su propia visión del mundo. Antoine Doinel es, por su parte, astuto, encantador (abusa de estas cualidades) y mentiroso. No es un hombre general, sino particular. Es posible que Léaud surja como una representación de Truffaut por la incapacidad de éste de declarar una parte autobiografiíta en sus filmes, como ha dicho. Y en esa incapacidad reside parte del encanto del cine de Truffaut: sabemos que hay partes que si pertenecen a la vida del director y partes que no, pero en ningún momento podemos determinar cuales son.

Podemos ver crecer, amar o fracasar a Antoine Doinel en el transcurso de cuatro películas que abarcan casi veinte años. Todas esas películas filmadas bajo los recursos mas nobles. Doinel es un niño problemático en “Les quatre cents coups” al que sus padres desean corregir; un adolescente con un amor no correspondido en “Antoine et Colette”, un joven detective que se enamora de la esposa del investigado dueño de la zapatería en “Baisers volés” y un adulto inmaduro, recién casado y con un bebé, iniciando una aventura extramatrimonial en “Domicile conjugal” ya divorciado en “L’amour en fuite”.

En palabras de Truffaut: “Hace tiempo una mañana de domingo, la televisión emitió en el programa 'La secuencia del espectador' una escena de 'Besos robados' en la que participaban Jean-Pierre Léaud y Delphine Seyrig. Al día siguiente entré en una taberna en la que nunca había estado antes, junto a la estación de Saint-Lazare y me dijo el dueño: 'Yo le conozco a usted, ayer le vi en la televisión'. Es, por supuesto, evidente que no fue a mí a quien vio en la pequeña pantalla, sino a Léaud interpretando el personaje de Doinel. Pedí un café muy concentrado, el hombre me lo sirvió y estudiando más de cerca y más atentamente mi rostro añadió: 'Esa película la hizo hace tiempo, ¿no?. Era usted más joven'. Cuento esta anécdota porque ilustra bastante la ambigüedad y al mismo tiempo la ubicuidad de Antoine Doinel, ese personaje que es la síntesis de dos personajes reales: Léaud y yo.”



Posted by n, en un día feriado.
 

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